Hoy seria el día
Hoy Olivia le diría sus sentimientos a Elliot.
Se levantó de su cama, se bañó y se puso la blusa favorita
de Elliot, una azul con mangas largas.
Se puso un poco de maquillaje, se puso un poco de perfume,
se miró al espejo y sonrió, hay estaría muy feliz, tal vez se dieran una
oportunidad Elliot y ella.
Salió de su departamento y se fue a su trabajo, pero antes
compro dos cafés, uno para ella y otro para Elliot.
Llego a la comisaria y casi no había nadie, solo estaba
Elliot en su escritorio.
-Buenos días Elliot.- le dijo Olivia y dejo su café en su
escritorio.
-Buenos días Olivia.- le dijo Elliot y agarro su café.-
Gracias por el café.
-De nada ¿Estas muy ocupado?- le pregunto Olivia.
-Si tengo un caso importante que me dio Cragen.- le contesto
Elliot.
-Pásamelo, te ayudo.- le dijo Olivia y extendió la mano.
-Lo siento Liv, pero Cragen me dijo que no podías estar en
este caso, porque es muy peligroso, si no te cuidas podrías morir.- le dijo
Elliot.
-De acuerdo.- le contesto Olivia.
-¿Ya estás listo Elliot?- dijo Cragen, Olivia levanto la
vista y vio que tenía el chaleco anti-balas y Elliot se levantaba de su asiento
y se lo ponía también.
-¿Ya se van?- les pregunto Olivia.
-Sí, tú trabajaras con Fin hoy.- le dijo Cragen. –Elliot te
espero afuera, no tardes mucho.
Cuando Cragen salió, Olivia se acercó a Elliot.
-Elliot, tengo algo que decirte.- le dijo Olivia a Elliot y
miro sus ojos.
-Lo siento Liv, será cuando regrese, me tengo que ir.- le
dijo Elliot y antes de irse la abrazo y le susurró al oído.- No tardare, yo
también tengo algo que decirte.
Olivia se separó de Elliot y poso sus ojos en los labios de
Elliot.
-Adiós Liv.- le dijo Elliot y se fue, Olivia se volteó y
vio cómo su compañero salía por la puerta.
Y así paso todo el día, estaba viendo los casos con Fin,
pero todo el día se sintió sola, sin su compañero.
El teléfono sonó y Olivia contesto.
-Det. Benson.- dijo.
-Olivia, soy yo Cragen, tienes que venir al hospital.- le
dijo al otro lado de la línea.
-¿Por qué? ¿Están todos bien?- pregunto alarmada.
-A Elliot le dispararon, muy cerca del corazón. Ahora está
en operación, puede que esa bala siga atravesando y llegue al corazón y puede…-
Cragen no acabo.
-¿En qué hospital están?- le pregunto Olivia.
-En el Mercy ¿Puedes venir?- le pregunto su jefe.
Pero Olivia no contesto, colgó el teléfono y salió
corriendo de ahí.
Elliot
por favor no te mueras.- iba pensando Olivia mientras iba hacia el
hospital.
Cuando llego, pregunto por Elliot y le dijeron que en el
segundo piso, cuando subió vio a Cragen sentado y fue hacia él.
-¿Cómo está?- le pregunto Olivia.
-No hay noticias todavía.- le contesto Cragen.
Esperaron un tiempo más, Olivia caminaba de un lado a otro,
estaba preocupada.
En eso salió el doctor de la sala de operaciones con pasos
lentos.
-¿Cómo está?- le pregunto Olivia al doctor.
-La bala llego al corazón… lo sentimos.- les dijo el
doctor.
Olivia cuando escucho esas palabras, se le fue la
respiración, sus piernas las sintió débiles y se cayó al piso y las lágrimas
empezaron a brotar de sus ojos, Cragen la alzo del piso y la puso en la silla.
-No… Elliot, no, tu, no… ¿Por qué?- Decía Olivia cosas sin
sentido y no llegaba a formar una oración completa.
-Pueden pasar a verlo, está en esa habitación.- les señalo
la puerta el doctor y se fue.
Olivia se paró de la silla y camino con pasos lentos a esa
habitación, su mano que estaba temblando se dirigió a la perilla de la puerta y
la abrió.
Vio el rostro de Elliot en esa cama, estaba pálido, no
tenía nada de máquinas, solo estaba su cuerpo, de nuevo las lágrimas empezaron
a salir de sus ojos, se acercó a él y le agarro su mano, que estaba fría.
En eso entro Cragen y vio a Olivia llorando y el también
empezó a llorar.
-¿Cómo paso? Llevaba el chaleco.- dijo Olivia.
-Se había atorado y se lo quito y cuando fue corriendo le
dispararon.- le dijo Cragen.
Olivia al escuchar esas palabras sollozo y empezó a llorar
de nuevo.
-Voy a avisarle a los demás.- dijo Cragen y salió del
cuarto.
-Me lo prometiste, regresarías pronto, nunca me dejarías
sola, y… - no acabo la oración, le dolía tanto decir esa palabra, lo abrazo y
empezó a llorar más fuerte.
No supo cuando se quedó dormida por tanto llanto, pero una
mano la despertó.
-Liv, despierta.- le dijeron.
-¿Elliot?- pregunto.
-No soy yo, Fin.- le contesto.
-No fue un sueño.- dijo muy bajo Olivia y empezó a llorar
otra vez.
-Liv, Kathy está afuera, quiere ver a Elliot.- le dijo Fin.
-Dame unos minutos más.- le dijo Olivia y Fin asintió con
su cabeza y salió.
-Adiós, mi amor.- se acercó a él y lo beso, los labios de
Olivia eran los únicos que se movían.- Te amo y te amare.
Se bajó de la camilla, apretó la mano de Elliot y con lágrimas
en sus ojos salió del cuarto.
-Olivia, quiero que sepas que siempre contaras conmigo,
entendía que Elliot era el único que tenías.- le dijo Kathy y abrazo a Olivia,
ella volvió a llorar en su hombro, y Kathy hizo lo mismo.
Olivia se separó de ella y le dio una sonrisa triste, salió
del hospital y se fue a su apartamento, cuando llego, se recargo en la puerta y
volvió a llorar más, no sabía cuántas veces lo había hecho en ese día, gritaba,
se maldecía por no poder llegar a decirle esos sentimientos a Elliot, se odiaba
por haber elegido ese día cuando pudo haber sido otro.
Olivia asistió al funeral y al entierro, lloraba todo el tiempo
a cada hora, había entrado en una grande depresión, y no saldría de esa.
Ya no fue a su trabajo, porque sabía que si iba,
regresarían esos recuerdos, cuando pasaban todo el tiempo juntos, cuando le
dijo que su trabajo también era protegerla, y que nunca la dejaría, y sería más
doloroso.
Ahora, esos dos escritorios que les pertenecían, quedaron
vacíos, sin nadie que los ocupara.
Elliot y Olivia quedo en el pasado.
Porque Olivia no podía seguir adelante sin su compañero,
sin su única familia, sin su amor, sin su corazón.
Y se seguía maldiciendo, por haber escogido ese día, cuando
pudo haber sido otro.
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